La Osteomielitis refractaria es tratada en nuestro Centro mediante la
Oxigenoterapia Hiperb�rica (OTH), metodolog�a que se aplica no solo en nuestro pa�s
desde hace ya muchos a�os (Armada Argentina) para el tratamiento de �sta y otras
afecciones, sino que es el m�todo de elecci�n, para esta dolencia, en la mayor�a de los
pa�ses desarrollados.
La osteomielitis se clasifica seg�n Waldvogel y col. en: a) hemat�gena de foco continuo,
b) asociada con enfermedad vascular y c) cr�nica. El tratamiento con Ox�geno
Hiperb�rico se recomienda en los casos de osteomielitis cr�nica refractaria, definida
como tal a aquella con m�s de seis meses de evoluci�n y que ha sido resistente al
tratamiento con antibi�ticos por v�a parenteral y debridamientos quir�rgicos
apropiados. Tambi�n se recomienda la oxigenoterapia hiperb�rica en las formas m�s
graves y localizadas de la clasificaci�n de Cierny-Mader y especialmente en la
ostiomielitis difusa en el hu�sped de tipo B. Independientemente de la metodolog�a de
evaluaci�n, la OTH debe utilizarse en conjunci�n con antibi�ticos parenterales, de ser
posible una debridaci�n quir�rgica, tratamiento nutricional y cirug�a reconstructiva.
Uno de los problemas m�s importantes de la osteomielitis cr�nica consiste en la
existencia de una barrera entre la infecci�n y el hu�sped intacto, que puede estar
constituida por hueso necr�tico, supuraci�n, cicatrices avasculares y otros mecanismos
que impiden la entrada de leucocitos, inmunoprote�nas y antibi�ticos, al foco
infeccioso. El Ox�geno Hiperb�rico estimula la permeabilidad de esta barrera a factores
de defensa del hu�sped y antibi�ticos y complementa el efecto de la extirpaci�n
quir�rgica de hueso necr�tico, tejidos avasculares y tractos sinuosos, elementos
esenciales del tratamiento. Adem�s la elevaci�n peri�dica de la presi�n parcial de
Ox�geno �seas y tisulares a niveles normales o supranormales producida por la OTH,
promueve la divisi�n fibrobl�stica y la producci�n de col�geno creando las bases
estructurales para el crecimiento de nuevos capilares. Por otro lado el aumento de la
presi�n parcial de ox�geno en tejidos infectados y hueso aumenta la destrucci�n de
microorganismos por parte de los leucocitos polimorfonucleares , ya que observaciones
realizadas por diferentes autores, han demostrado que cuando la ppO2 es inferior a 30
mmHg, los
macr�fagos pierden su poder fagoc�tico y l�tico.
El transporte de antibi�ticos aminogluc�sidos a trav�s de la pared bacteriana se halla
disminuido cuando disminuye la presi�n parcial de ox�geno del entorno, siendo este
mecanismo estimulado por el aumento de la tensi�n de Ox�geno por la OTH.
El debridamiento quir�rgico microsc�pico producido por la funci�n osteocl�stica es
dependiente de la disponibilidad de ox�geno. En ausencia de tensiones adecuadas de
ox�geno el osteoclasto no puede eliminar el hueso infectado o necr�tico, y la OTH,
estimula la funci�n osteocl�stica.
La detenci�n de la ostemilelitis cr�nica refractaria var�a, seg�n la literatura, entre
un 60 y un 85 % en pacientes a los que se les practic� OTH, antibioticoterapia parenteral
y debridamiento quir�rgico.
Resumiendo la OTH act�a en forma favorable en la osteomielitis refractaria aumentando: la
funci�n osteocl�stica y la osteog�nesis, la neoformaci�n vascular, la actividad
fagoc�tica de los leucocitos, la eliminaci�n directa de bacterias aerobias y anaerobias,
la potenciaci�n del efecto de los aminogluc�sidos, y los mecanismos de defensa del
hu�sped, favorece los procesos de cicatrizaci�n mediante un aumento del col�geno y la
neoformaci�n vascular disminuyendo el edema local y la barrera de difusi�n.
Por �ltimo una revisi�n reciente indica que la relaci�n costo beneficio es altamente
favorable resultando la eficacia econ�mica 5 veces superior con el uso de la OTH en la
oteomielitis refractaria.
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