Las lesiones por quemaduras, son de tipo dinámica y progresivas. En la zona
quemada se producen cambios como edema y coagulación intravascular con obstrucción
completa de los capilares, lo que lleva a la necrosis tisular. Todo produce una
alteración de la microcirculación, con la presencia de microtrombos plaquetarios y
aglutinación eritrocitaria. Esto hace que la lesión vaya aumentando de tamaño en las
horas posteriores a la quemadura.
El edema agrava aun más la microcirculación, lo que produce mayor hipoxia celular, con
mayor extravasación de líquido, lo que hace que se produzca una deshidratación cada vez
más notoria.
Al presentar grandes zonas expuestas y por mucho tiempo, expone al paciente a una
infección, que es la causa número uno de complicación y muerte en este tipo de
pacientes.
Gruber y col., ya habían observado que las lesiones por quemadura, son lesiones
hipoxicas, por lo que el aumento de la tensión de oxígeno en las zona afectada, sería
de gran importancia para la rápida recuperación del tejido afectado.
Las primeras observaciones realizadas sobre los beneficios de la OTH en pacientes
quemados, la realizó Wada y col., cuando trataron a varios pacientes intoxicados por CO
de una mina de carbón, observando que las lesiones curaban más rápidamente y que bajaba
notablemente la incidencia de infecciones. Posteriormente en modelos experimentales
realizados en animales, observaron una rápida disminución del edema y de la pérdida de
líquidos por la zona quemada. Estudios posteriores, realizados por una gran cantidad de
investigadores, demostraron los fundamentos de los buenos resultados observados.
En modelos experimentales de quemaduras en animales, nosotros observamos una rápida
disminución del edema producido por la quemadura térmica, al igual que un marcado
aumento de la síntesis de colágeno y producción fibroblastos en los animales quemados
tratados con OTH, en comparación con los grupos control. Estos fibroblastos, son los que
van a servir de estructura para la neoformación vascular descrita por otros autores
investigadores, demostraron los fundamentos de los buenos resultados observados.
En modelos experimentales de quemaduras en animales, nosotros observamos una rápida
disminución del edema producido por la quemadura térmica, al igual que un marcado
aumento de la síntesis de colágeno y producción fibroblastos en los animales quemados
tratados con OTH, en comparación con los grupos control. Estos fibroblastos, son los que
van a servir de estructura para la neoformación vascular descrita por otros autores.
En la aplicación clínica, hemos observado la rápida disminución del edema, menor
índice de infección, una mejor preparación del lecho receptor de injertos, un menor
índice de rechazo de injertos, inclusive, en una paciente con una superficie corporal
quemada del 48 % en la que se le realizó autoinjerto con piel cultivada, observamos que
los mismos prendieron en un 100 %.
La utilización de OTH minimiza los requerimientos de soluciones parenterales, disminuye
la cantidad de injertos, acorta el tiempo de cicatrización, todo lo que conduce a un
menor tiempo de internación y una más rápida recuperación del paciente.
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